jueves, 17 de noviembre de 2011

Si finalmente el BCE imprime moneda ganaremos el “set” pero antes o después perderemos el partido

Siendo estudiante en la Universidad de Sevilla, tuve la suerte de asistir a las clases magistrales de un díscolo profesor de economía aplicada que solía insistir en la gravedad del año 1971 en el que el presidente Nixon declaró la inconvertibilidad del dólar y el fin del patrón oro, dando lugar así al carajal financiero en el que vivimos en la actualidad. He de reconocer que no entendía muy bien lo que aquel profesor quería trasmitir, pero algo me decía que tenía razón. En ese año comenzó una nueva etapa histórica de barra libre inmoral de impresión de papel moneda. Antes que aquel profesor, Adam Smith nos hablo de la mano invisible y de la legitimidad de la defensa del interés individual como medio para conquistar el bien común. NO NOS QUEDEMOS AQUÍ Y SIGAMOS LEYENDO a este economista. A menudo solemos olvidar que este gigante de la economía sabía del peligro del divorcio entre la defensa del interés individual y los principios básicos morales y estableció tres restricciones a esta defensa del interés individual, los principios de justicia, equidad y rectitud o más bien, los rescató de un viejo libro bíblico, Proverbios.

En mi humilde opinión, el ser humano sin “sentimientos morales “ nos es más que un salvaje, concretamente el salvaje más peligroso del Universo conocido. No confundamos el capitalismo libre con el capitalismo inmoral libre.

Pues bien, hubo un tiempo en el que la restricción del papel moneda fue el oro. Roto este freno, el carajal está servido y en ello estamos . ¿Por qué el oro?. Una de las características que ha de cumplir el dinero es que sea adecuadamente escaso y no manipulable y el oro lo es. Esto es precisamente lo que no gusta a los inmorales, que no se pueda manipular. Nadie puede imprimir oro. ¿seguirá subiendo el precio del oro? ¿seguirán imprimiendo moneda…?.

Por cierto, hablamos del oro y de su valor en términos de escasez y como medio dinerario para conseguir o invertir en otros bienes o servicios que nos proporcionen verdadera utilidad. Nada que ver con llevar trocitos de oro colgando de las orejas, cuellos e incluso de “otros” lugares del cuerpo humano. En el sentido de la utilidad en si misma del oro me quedo con la reflexión de Warren Buffett “Mira, podrías tomar todo el oro que se haya extraído de las minas, y llenaría un contenedor de 67 pies cúbicos. Con el precio actual que tiene el oro, podrías comprar toda la tierra de cultivo en Estados Unidos. Además, podrías comprar 10 Exxon Mobil, y te quedarían 1 billón de dólares en efectivo. O podrías tenerlo en un gran cubo lleno de metal. ¿Qué opción prefieres? ¿Cuál produciría mayor valor?”.

Antes de 1971, el papel moneda tenía el respaldo de valor que le confería el oro y los agentes económicos tenían que ser muy cuidadosos con él, incluidas las Entidades financieras y los Estados soberanos. Ahora, el dinero no tiene valor y pueden imprimir todo el que quieran. No se hagan ilusiones, ni ustedes ni yo seremos elegidos como destinatarios de una ración de papel moneda.
¿Qué aliciente tiene una Entidad financiera/Estado soberano en asignar capital con criterio? ¿Por qué renunciar a grandes beneficios a corto plazo? ¿Qué más da asignar bien o mal si hay un prestamista de último recurso a mi servicio? ¿Qué más da destrozar la economía real por el camino?.

Los niños suelen preguntar a sus padres la razón por la que no nos dan “dinero gratis” a todos, la vida sería mucho más placentera. Lógicamente, a esos niños hay que contarles que nadie tendría aliciente alguno en trabajar, tampoco los agricultores y ganaderos con lo que tendríamos un montón de billetitos del monopoly pero no podríamos comer. Lo que sería muy complicado es explicar a esos niños la posibilidad de imprimir moneda para unos si y para otros no. Los niños nunca entenderían esto. En el momento que esto sucede se acaba la justicia, la equidad y la rectitud capitalista y el capitalismo se tiñe de inmoralidad, que premia la irresponsabilidad a costa de masacrar el esfuerzo, el ahorro y la responsabilidad de millones de familias y empresas.

Por cierto, el bastión alemán cada vez está más débil y la sombra de la impresión de moneda ya planea sobre el BCE. Todas las fichas que sobraban ya no están o están en un segundo plano y las nuevas fichas aparecen deslumbrantes con 25 puntos básicos en el bolsillo. Para empezar nos siguen hablando de ortodoxia, aunque el tiempo, poco tiempo, y el deterioro progresivo de la periferia europea no les dejará otra opción que las “medidas no convencionales”, pero que quede claro que ellos no querían.

Lo peor de todo es que empiezan a aparecer voces con elevado sentido común pidiendo un QE europeo como única salida a la situación actual para evitar el colapso. Creo que finalmente es lo que acabará sucediendo pero dará lugar a crisis futuras de mayor gravedad. Cualquier sistema económico basado en un sistema monetario manipulable incita a la inmoralidad y tiende al desastre.

Si finalmente el BCE imprime moneda ganaremos el “set” pero antes o después perderemos el partido. En caso contrario, perderemos el “set” y será duro, muy duro, pero si sentamos las bases adecuadas, podremos reponernos y ganar el partido.

Volviendo a los niños, mi “Pilar” me acaba de convertir en papá. Después de tenerlo en brazos por primera vez, no se que más puedo decir…

lacartadelabolsa

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