martes, 20 de diciembre de 2011

Privatizaciones: Una despensa de 20.000 millones para el Estado

El nuevo Gobierno del Partido Popular impulsará la venta de participaciones en empresas públicas.

A diferencia de 1996, cuando compañías como Endesa, Telefónica, Repsol o Tabacalera eran aún parcialmente públicas, la despensa empresarial del Estado está ahora mucho más vacía. Aún así, una segunda ola de privatizaciones podría reporarle 20.000 millones al erario público.

PARTICIPADAS: Según los cálculos de EXPANSIÓN, el Ejecutivo podría lograr más de 3.000 millones de euros con la venta de sus participaciones en empresas, como Ebro, IAG (resultado de la integración de Iberia y British Airways), Enagás, Hispasat, Tragsa, Red Eléctrica o EADS.

LOTERÍAS DEL ESTADO: El Partido Popular ya ha mostrado su predisposición a no privatizar parcialmente Loterías del Estado, como pretendía el PSOE en la recta final de la legislatura -mediante una salida a bolsa-. No así su gestión, que si podría pasar a manos privadas.

AENA: El nuevo Gobierno aún no se ha pronunciado tampoco sobre sus planes para Aeropuertos y Navegación Aérea (Aena), el gestor público de los aeropuertos españoles. El Ejecutivo de José Luis Rodriguez Zapatero pretendía obtener hasta 11.000 millones de euros con la venta de una parte de los aeropuertos de Madrid-Barajas y El Prat, de Barcelona.

No obstante, los problemas de los consorcios interesados para lograr financiación dieron al traste con los planes del ministro de Fomento, José Blanco.

RTVE: Pero existen más empresas en la nómina del Estado que son candidatas a pasar a manos privadas. Por un lado, está Radio Televisión Española (RTVE), cuya privatización, más que generar ingresos, liberaría a las arcas públicas de los 600 millones de euros que le cuesta cada año.

CORREOS:Otro candidato a salir al mercado es Correos, el primer operador postal del país, que podría generar el interés de grandes grupos europeos. Correos opera en un sector maduro, al que la competencia del e-mail ha llevado a enfocarse más en el mercado de la logística, al calor del incipiente comercio online.

RENFE Y ADIF: En un país que destaca por tener la mayor red de alta velocidad del mundo, el grupo de transporte ferroviario público Renfe y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), ambos dependientes del Ministerio de Fomento, podrían ser dos candidatos más a dar entrada a socios accionariales, interesados en el saber hacer de ambos entes. Sin embargo, éste es un tema que ninguno de los dos grandes partidos se ha atrevido a poner sobre la mesa.

Renfe y Adif han resultado recientemente adjudicatarios dentro del consorcio ganador del contrato para construir un tren de Alta Velocidad entre las dos ciudades más sagradas del Islam (La Meca y Medina). Este concurso supera los 6.000 millones de euros.

De hecho, Renfe ya ha iniciado los primeros pasos para dar entrada a inversores en sus servicios ferroviarios de mercancías, con la búsqueda de socios privados para las nuevas filiales creadas dentro del grupo. La venta de una de éstas, Ineco, firma de ingeniería participada por Aena y Renfe, es una vieja reivindicación del sector privado, ya que sus competidores consideran que realiza una competencia desleal.

PUERTOS DEL ESTADO: La nómina de empresas estatales prosigue con Puertos del Estado, un sector que está experimentando crecimientos a nivel mundial.

Otro de los asuntos que tendrá que decidir Mariano Rajoy es quién estará al frente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi). El hólding de participaciones empresariales públicas que dirige Enrique Martínez Robles, también controla compañías como el constructor naval Navantia (antigua Izar), Enusa y Ensa (que operan en el sector nuclear), Cetarsa (productor de tabaco), Defex o el Hipódromo de la Zarzuela, entre otras.

La venta, parcial o total, de todas ellas ha sido descartada en el pasado por operar en sectores con una menor rentabilidad o especialmente afectados por la actual crisis económica.

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